Con motivo del próximo curso de TERAPIA FASCIAL INSTRUMENTADA CON GANCHOS, queremos presentarte al que va a ser su formador y te mandamos una pequeña entrevista que le hemos realizado:

Carlos Pacheco, es fisioterapeuta e investigador de la Universidad Rey Juan Carlos. Experto en Terapia Manual Ortopédica y Fibrolisis Diacutánea. Centra su interés en el dolor y su tratamiento mediante técnicas de tejido conjuntivo, tanto manuales como instrumentadas.

¿Qué le aporta el curso de Ganchos a los alumnos?
El Soft hook una herramienta especialmente diseñada para poder actuar a nivel del tejido fascial  de forma cómoda para el terapeuta y respetando la fisiología del tejido conjuntivo.

Al terapeuta le permite trabajar zonas fibrosadas o muy amplias con poco esfuerzo, sin sobrecargar su sistema musculoesquelético, llegar a zonas de difícil acceso por localización o profundidad, ser exacto en el tratamiento de zonas pequeñas como tratamiento de tendones, ligamentos, cicatrices… Al paciente por otra parte le permite recibir un tratamiento efectivo sin el dolor que otras técnicas más agresivas puedan provocarle. La forma y tamaños de los ganchos permiten una adaptación óptima a todo tipo de zonas de manera que el tratamiento se focalice perfectamente en la zona sobre la que queremos actuar sin molestias para el paciente.

Al basarse en una parte importante en la rápida respuesta refleja del tejido al estímulo, constituye un buen método diagnóstico para valorar como una estructura afecta, por ejemplo, a una limitación de la movilidad, y también logra una buena adherencia del paciente al tratamiento al notar rápidamente los cambios que ocurren respecto a un dolor con el que podía llevar mucho tiempo. Además, al eliminar las restricciones fasciales consigue una zona rápidamente preparada para cualquier otra actuación que requeriría más tiempo de preparación. El tratamiento con soft hooks permite aumentar el rango articular, disminuir los espasmos musculares y mejorar el dolor del paciente ya sea de origen tisular o neurógeno.

¿Cuánta aplicación clínica tiene el uso de esta técnica sobre los pacientes?
El objetivo es flexibilizar, eliminar adherencias y reorganizar el tejido conjuntivo. Todas las patologías en las que el deslizamiento del tejido fascial (músculos, capsula articular, nervios…) esté dificultado serán una clara indicación de esta técnica. Esto implica tanto a patologías crónicas-degenerativas como a lesiones de tipo traumático-agudo-deportivas. Se puede usar en pacientes de cualquier edad sin riesgo. Es útil en el tratamiento de lesiones musculares, ligamentosas, tendinosas, atrapamientos nerviosos, cicatrices… Ayuda a mejorar el deslizamiento de los tejidos, su trofismo y su elasticidad. Elimina las adherencias y reorganiza la orientación de las fibras de colágeno.

¿Qué destacaría del curso?
El curso comienza con un breve recordatorio sobre cadenas miofasciales y tejido conjuntivo para poder ser luego más eficientes con el uso del gancho.  Es un curso eminentemente práctico donde damos mucha importancia a la palpación y el diagnostico como parte fundamental para la correcta aplicación de los ganchos. Asimismo aprendemos el manejo del gancho con el ritmo y la intensidad necesaria para cada maniobra que realicemos con él. Durante la duración del curso, se aprende a realizar las técnicas básicas con el gancho sobre las estructuras miofasciales así como las técnicas especiales sobre cicatrices, capsula articular, atrapamientos nerviosos… Se hace una práctica intensa por cada región del cuerpo partiendo de una visión analítica hasta englobar la técnica en una visión global del cuerpo y sus cadenas lesiónales. Se incluyen propuestas de casos clínicos que acerquen la teoría a la situación real del día a día.

¿Es una técnica que pueda ser incluida en otros tratamientos?
En mi experiencia, cuanto más profundizo en el estudio del tejido fascial y en sus técnicas de abordaje, más me reafirmo en el uso de los ganchos por su eficacia, rapidez y comodidad. Es una técnica que se puede usar como tratamiento único, pero también se complementa perfectamente con aquellas técnicas que consideran al tejido fascial como diana de su tratamiento. Facilita, mejora y acelera los resultados de la punción seca, el vendaje neuromuscular, terapia manual, trabajo fascial…

Vivimos en un momento en que la evidencia científica tiene mucho peso en la fisioterapia, ¿cuánta relevancia tiene esto en el ámbito formativo?
Si bien es cierto que en los orígenes la técnica estuvo basada en datos empíricos, actualmente hay evidencia científica de la efectividad de la técnica, con publicaciones en revistas científicas y una demostración práctica de cómo el gancho es capaz de movilizar el tejido conjuntivo a través de imágenes ecográficas y mejorar la calidad de los tejidos con estudios electromiográficos.

Bases de actuación con soft hooks en el tejido fascial:
El tejido fascial es un órgano tridimensional que envuelve, separa, protege y conecta todas las estructuras del cuerpo. Posee receptores propios y capacidad de movimiento propia a través de los miofibroblastos y de su tensegridad. Ante una sobrecarga mantenida , el tejido fascial se endurece y densifica, si esta situación no se revierte, el tejido se fibrosa y pierde sus cualidades de elasticidad y deslizamiento produciéndose una adherencia del tejido conjuntivo  y una desorganización de sus fibras. Estás alteraciones producen una asincronía entre el sistema alfa (extrafusal) y gamma (intrafusal) con una exacerbación del reflejo miotático y espasticidad muscular.  Además el trofismo en la zona se ve disminuido acumulándose sustancias nociceptivas y la capacidad de deslizamiento del tejido disminuye y provoca fricciones, disminución del rango de movilidad y dolor .

La técnica de rascado corto y rápido sobre el tendón, provoca un estimulo intenso de estiramiento que inhibe el reflejo miotático para evitar una rotura muscular, está situación disminuye levemente la espasticidad muscular pero nos va a permitir poder trabajar sin molestias de adherencia.

Cuando realizamos técnica de gancheado perpendicular a las fibras de colágeno, conseguimos una flexibilización de estas fibras y la rotura de las fibras de colágeno inmaduras que están empezando a formar entrecruzamientos patológicos. Esta técnica se hace respetando las fases de tensión del tejido fascial para no provocar lesiones, trabajamos al final de su fase elástica y en ocasiones llegamos a su fase plástica de rotura de fibras inmaduras. Debe ser rápida y de corta amplitud. No debe de ser una maniobra brusca ni dolorosa para el paciente, puesto que si no provocaríamos una respuesta defensiva de este tejido fascial que estamos tratando. La liberación de estas adherencias y la flexibilización del tejido va a permitir una mejoría del trofismo de la zona, permitiendo un mejor aporte de nutrientes y eliminación de los productos de desecho y una mejoría del deslizamiento de este tejido.

Con los deslizamientos longitudinales, el gancho provoca las tensiones necesarias para que el tejido de colágeno se reorganice en la dirección correcta que permita dar sostén a esa estructura sin disminuir su capacidad de deslizamiento. La presión para entrar en la profundidad del tejido debe ser progresiva  así como la velocidad con la que vamos avanzando para que se produzca la respuesta fascial adecuada que permita esa reorganización del tejido.

Trabajando de esta manera, tenemos respuestas mecánicas de eliminación de la fibrosis, tróficas mejorando el aporte de nutrientes y eliminación de radicales libres y, respetando la activación de los corpúsculos de Ruffini y terminaciones nerviosas libres( sensibles a la presión suave y mantenida sobre los tejidos y a los estiramientos tangenciales), una respuesta neurovegetativa de parasimpaticotonía que revierte la simpaticotonía fibrosante.

Es por tanto una técnica de rápido efecto por su componente reflejo, profunda por su activación de la respuesta fascial y los cambios que provoca hasta el nivel celular, efectiva en la recuperación del rango de movimiento, disminución de la espasticidad y del dolor, cómoda de aplicar para el terapeuta e indolora para el paciente.